Una herida muy común y de la cual de habla poco es la herida materna en hombres.
Los hombres que viven con esta herida suelen ser casos que en su infancia, a causa del acompañamiento poco consciente que recibió tanto de su madre como de su padre, obtuvo un exceso de energía de madre y le faltó la energía masculina del padre.
Probablemente existió sobreprotección hacia el niño, en donde se le hizo saber desde temprana edad que él no es capaz y que necesita de su madre. La madre debe haber tomado a este niño como suyo y solo suyo. Esto sumado a una relación codependiente, y/o de enojo hacia el padre de este niño.
Lo que sucedió con este hombre en su niñez es que se sintió responsable por el cuidado y mundo emocional de su madre. Incorporó a su existencia que el bienestar de ella depende de él, sembrando sentimientos de culpa e impidiéndole vivir su propia vida.

Los hombres con esta herida suelen haber tenido madres dependientes emocionalmente y con carácter de víctimas. Para estas madres el chantaje y la manipulación son una forma de estar en la vida. Estas madres no toman responsabilidad por su vida y su estar en el mundo. Básicamente les hacen saber al hijo que de él depende su felicidad, seguridad y bienestar generando una gran responsabilidad en el.
De alguna manera este hombre se quedó atrapado en la energía femenina de la madre, no sintiéndose autorizado para avanzar hacia su propia energía masculina, que es lo que le permite avanzar a la vida con fuerza, determinación y dirección.
Estos hombres, en su mayoría, están ocupando el rol de pareja de su madre (esposos energéticos) o han desarrollado algún tipo de fidelidad inconsciente hacia ella que le retiene a su lado.Se suelen sentir culpables de querer vivir su propia vida y tener sus propios intereses, razón por la cual crece un gran resentimiento y frustración. Culpan a la madre pero son incapaces de separarse de ella. Se genera una relación co dependiente (no puedo vivir contigo pero no sé vivir sin ti). Se viven en dicotomía. Esta lucha interna hace que caigan en conductas de auto sabotaje, perpetuando el daño a su propia autoestima.
Esta fidelidad tan profunda no les permite, entre otras muchas cosas: liderar su vida a nivel profesional, encontrar una pareja o relacionarse con ellas de igual a igual, sostener su propia paternidad y llevarla a cabo con presencia, así como también conectar con sus valores y propósito de vida.

Un hombre con herida de madre en una relación de pareja:
- No será capaz de proveer emocionalmente a su pareja porque en su sub consciente espera que ella lo materne.
- Al no recibir de niño esa energía o el afecto que necesito de su madre en su interior guarda mucha ira y rencor y desea que su pareja actual lo alivie.
- No está conectado con sus emociones y le asusta sentir (por lo que cuando su pareja actual le reclama algo se lo toma personal)
- Adopta el papel de víctima porque así se vive su niño interior.
¿Cuál es la consecuencia de no ser consciente y trabajar en la herida de la madre?
- Existe una sensación vaga y persistente de “hay algo mal conmigo”.
- No vivir tu potencial por miedo al fracaso o a la desaprobación.
- Tener límites débiles y un sentido confuso de quién eres.
- No sentirte capaz ni merecedor de crear esa vida que anhelas.
- No sentirte seguro para tomar tu espacio y hablar tu verdad.
- Auto sabotearte, conductas destructivas y de riesgo.
- Vivir, inconscientemente, esperando el permiso o la aprobación de mamá para reclamar tu propia vida.
EL PROCESO DE SANACIÓN DE UN HOMBRE HIJO DE MADRE
Para un hombre “hijo de madre” el proceso para recuperar el poder personal puede resultar un proceso largo, duro, profundo y tedioso. Requiere viajar hacia el núcleo de las heridas emocionales de la infancia que, de alguna otra forma, llevaron a a la renuncia de uno mismo. Al mismo tiempo que se rompe el contrato inconsciente que lo sigue uniendo a la madre como esposo energético, en pocas palabras se tiene que divorciar de su madre para así poder vivir su propia vida. Romper este contrato no significa que el hijo ya nunca tendrá relación con la madre, sino que más bien, ya no ejercerá el papel de esposo energético, el trabajo es sobre los límites.

