Ser autoexigente se refiere a la tendencia personal a establecer altos estándares de rendimiento y esfuerzo para uno mismo, persiguiendo constantemente la perfección y la excelencia en todo lo que hacen.
Pueden establecer metas ambiciosas y trabajar arduamente para conseguirlas a menudo sin importarles los sacrificios que ello implique. Sin embargo, y aunque suena como una cualidad muy atractiva, esto los puede llevar a experimentar situaciones de estrés y presión excesivas; lo que desencadena no sólo problemas a nivel físico sino también problemas en sus relaciones sociales y sufrimiento emocional.
Las personas autoexigentes se viven de la siguiente manera:
- Piensan que deben resolverlo todo
- Son adictas al control, cero espontáneos
- Carga con todos y con todo
- No sabe poner límites y toma cada vez más y más responsabilidades
- No confían en los demás (en su forma de hacer y resolver, por eso se hacen cargo de todo)
- No se permiten equivocarse
- No paran
- Sienten que nadie los entiende
- No saben pedir ayuda
- Sienten que nadie reconoce sus esfuerzos
Si te identificas con estas características puede ser que te estes moviendo en un perfil autoexigente, y eso es una forma de auto abuso y de auto sabotaje, ya que te estas explotando a tí mismo.

¿Por qué somos autoexigentes? Probablemente se remonte a la infancia, puede ser que de niños tuvieron que resolver situaciones solos, asumir responsabilidades para las que no estaban listos.
Lo que hoy en día los lleva a ser adultos controladores y no capaces de confiar en su entorno. Si el cuidador primario era un adulto «debil»o «frágil» incapaz de asumir su rol de cuidador, probablemente el niño de la situación se sintió responsable y desde ahí comienza a resolver con el fin de no sentirse desprotegido, con miedo y comienza a cuidar y atender las necesidades socio afectivas de quien debía cuidarlo a él.
Estos niños heridos se convierten en adultos autoexigentes, incapaces de confiar, de pedir, de necesitar y olvidándose de ellos mismos por estar resolviendo constantemente lo de afuera.
La autoexigencia sí tiene una parte adaptativa que es lograr ser independiente y alcanzar las metas personales. En el exterior se viven cómo personas determinadas y exitosas; más a puerta cerrada probablemente se vivan en mucha soledad y sufrimiento personal. El agotamiento físico, mental y emocional aunado a la desconfianza que viven, les impide crear relaciones satisfactorias con el entorno que les rodea. Suelen vivir mucho en el enojo y se exasperan con facilidad. Las experiencias ansiosas son parte de su vida al no poder parar y exigirse constantemente perfección. Fisicamente suelen padecer gastritis, colitis, dermatitis nerviosas e insomnio.
Si eres autoexigente, puedes decir a ti mismo «Bueno así soy y ni modo, yo me vivo, yo me sufro e incluso seguirte auto exigiendo mientras lees esto, aun así me parece importante comentar lo siguiente. ¿De qué se pierde la persona auto exigente? Básicamente de disfrutar la vida en todas sus tonalidades, de contactos plenos y significativos, de espontaneidad, de paz mental, de vivir en un mundo que te puede sostener, de relaciones ricas donde existe confianza y aprendizaje.
La vida se trata de equilibrio, si tu detectas que eres auto exigente contigo mismo atrévete a responder diferente y pide apoyo terapéutico, recuerda es por ti y para que tu puedes disfrutar la que es TU vida.

